
Gorriona,
si alguien robó tu corazón
y te hizo daño,
-que venga ahora mismo a mí-
y salga volando.
Tampoco consiento
que el mal,
siga instalado
ni un día más.
No merece ni un segundo
si no ha apreciado...
en “tus recuerdos”
ni una lágrima de tu llanto.
Mi pequeña pajarilla
-que otra vez vuelas-,
pizpireta y atrevida
reforzada sales de ésta.
Como una gorriona
te empiezas
“a sentir estupenda”
y graciosa
-te muestras-.
Los gorriones alucinan
con tu desparpajo y talento,
¡qué maravilla!
van diciendo...
¿Y dónde estaba ésta?
que llevamos
toda la vida
sin verla.
21-08-08
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