
Mis sábanas huelen a ti
y vienes despacio como de puntillas,
buscándome,
en mi alma solitaria enamorada de su soledad,
y te arropa en mis sábanas sin hacer ruido,
transparente como siempre
pidiéndome mimos,
y vives ese momento
con el que sales a la luz
en ese resplandor que delata asombro
“en tus ojos”
como una niña.
Y te vas,
dejándome en mis sábanas
tu olor de recién florecida…
en tus encantos de mujer
Javier Eguílaz
28/6/11
Nota: La imagen fue tomada de internet.
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Sensualmente precioso!!!
ResponderEliminarun abrazo