
.
Vagabundeando por...
el reino de las sombras,
entre cajas agujereadas
alineadas en fila india,
mirando impasibles
el paso... de las sombras
y a esos carromatos mecánicos
que escupen grises malditos
-viciando lo invisible-
haciendo a las sombras...más sombrías.
Ese invisible del que comen “las alas”
y que les da poca expectativa de vida,
y les obliga a irse de vacaciones
a su segunda residencia,
huyendo también de los ruidos y las prisas
hacia mejor calidad de vida
-buscando “el fresco” y lo sano-.
Y mientras tanto...
-en el reino de abajo-,
damas de la oscuridad a sus anchas
entre sobras y cristal turbio
-como esperando al flautista...-
para que las saque de paseo
a disfrutar de la luz,
esa luz que las asusta...
pero que las atrae
-aún siendo huidizas-.
Vagabundeando por...
-el reino de las sombras-
-por el invisible de las alas-
-y por el reino de abajo,
para seguir viviendo y aprendiendo...
-a tragar negro y que me dañe menos-
-buscando “el fresco” y lo sano-
-y seguir siendo huidizo, hacia “La Luz”.
26/12/08
.
EL VAGABUNDO SE DESENVUELVE EN CUALQUIER TERRITORIO PARA SOBREVIVIR Y APRENDER.
.
.
ResponderEliminarQuerido Javier, deambular por las sombras es de cuidado, vagabundear lo es mucho más, pero no cabe duda muchas veces es la mejor escuela.
Un bes♥.