
Matorral
que reverencia al río
cuando pasa.
A la sombra
de los gigantes
-su vieja guardia-.
Río sabio
con sus mil andanzas.
Río que suena
que agua lleva.
Arriba
nació de la nada,
parido
por Madre Tierra,
inseminada
por lágrimas
del Cielo
seleccionadas.
En su serpenteo
regó huertos
y dio de beber
al sediento.
Río que
a la sombra
del matorral,
deja y da
su verdad...
si él no baja
-no hay nada-.
.
15-8-08
.
Querido Javier, este poema es como un himno al río. Todos y cada uno de los poblados que han ido surgiendo-muchas hoy grandes ciudades-lo han hecho a orillas de una fuente de agua, por lo general, de un río -digamos por ejemplo, Londres(Támesis), París (Sena)- por la vital importancia de sus aguas para sobrevivir y desarrollarse.
ResponderEliminarAlgunos cuidan sus ríos pero lamentablemente muchos de éstos están secándose por la acción depredadora del hombre. Qué pena. Ya sabes lo que se comenta: "Las futuras guerras no serán por petróleo, lo serán por agua" ¿Llegará a tanto la insensatez de la Humanidad?
Un bes♥