
-En mi despertar-.
Sin turbulencias...
ni amarguras,
después del
“descanso de Luna”.
Abriendo el día
con ganas
-despejando dudas-.
Armonizando
y acompasando
“los Azules dormidos”
con los del Alba.
Y las mañanas
-nacen a término-
sin dolor
y sin dramas.
Azules claros
de mañanas
sin heridas.
De días
sin espinas.
El sol
en lo más alto
-ilumina-,
hacia la tarde
-tranquila.
Y “Los Azules”
se adormecen
en espera
de La Luna...
que me hace
“sentir seguro”
y me ofrece
-su cuna-.
15-8-08
.
¡Un buen día!... y llega la Noche -buena compañía-...
.
.
ResponderEliminarHola, Javi:
¡Paz y tranquilidad!, qué buenos son para el cuerpo y la mente.
Un fuerte abraz♥ y un bes♥