
Temo el día en que los silencios
se apoderen de mis hormigas y cucarachas
y se acomoden a ellos amuermándose
y omnívoros depreden y se las coman
dejándome sin guía
aunque sea carcomida
y con patrón desvalido
con parche en ojo
y pata de palo
en tormenta… a punto de naufragar
hacia los silencios de las profundidades
reino de los amigos de mis hormiga y cucarachas
que las llaman para pedir cuentas
del por qué los silencios las atraparon
si son buenos consejeros
-pero para un rato-
y si no te vuelven loco
dando vueltas sin ver el fin
buscando en ojos perdidos…
“solo un imposible” “solo una sorpresa”
mirando enrededor sin encontrar puerta
teniéndola a la media vuelta
Absueltas mis hormigas y mis cucarachas
en el veredicto de Las Grandes Profundidades
emergen a las superficies y prometen por su honor
no dejarse apoderar nunca más…
por lo justito de los silencios
22/9/10
Nota: La imagen fue tomada de internet
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javi gracias por el comentario,en el blog,
ResponderEliminaracabo de leer lo publicado hoy, y me sorprende gratamente, que publiques...y escribas siempre...gracias por los envíos!
un abrazo inmenso
lidia-la escriba
TEMOR DEL SILENCIO... ACASO PUEDE HABER ALGO MÁS DESOLADOR PARA UN POETA. UN ABRAZO!!
ResponderEliminarConozco ese silencio Javier:
ResponderEliminarEs un silencio gris plata, es el silencio del vacío pero un vacío con un magnetismo brutal que tira por nosotros a lo hondo. Es un silencio que tiene tristeza, dolor y rabia. No es el silencio de muchos poetas, ese silencio que deseas cuando el amor ya está contigo, está en ti y hace que desees prolongar un segundo, un instante por un siglo.
Y si, sólo las cucarachas pueden traernos información desde ese lugar, solo ellas pueden trepar por los rincones terribles de ese abismo escondido. Son poca cosa y feas las cucarachas, pero algo es algo.
Yo quiero ese otro silencio, el otro, que ahora ya me acompaña a veces, en que oigo el canto de los grillos.