
Me he vuelto a enamorar de la vida
-sin resquemores, ni complejos-
con el horizonte abierto.
Esperando, esperando...
con las alas abiertas
a esa paloma indomable
-que vuelve a casa-,
sabe volver con las alas bajas
-pero sabiendo volar-
muy alto “hasta el futuro”,
viviendo el presente
y en esos cielos turbios
-no propicios a la ilusión-...
a la ilusión
de que con las alas desplegadas
volara hacia el más allá
-con los pies en la tierra-,
esa “tierra prometida”
que algún día dará su fruto...
buscando un lugar
que no sabía si estaba en los mapas,
-como brújula “el viento”-
-como equipaje “el aire y la mar”,
y como ilusión “la libertad”.
Esa libertad
que deja volar de aquí para allá
-soñando con la igualdad-
y poder comer y sobrevivir
y hacer despensa “para el invierno”
para que los suyos también “vuelen”.
Esa paloma sabe “bajar alas”
-pero vuela alto-
aguanta la tempestad,
lucha contra viento y marea
en busca de su libertad
y de “su lugar”
con ilusión por el futuro
-soñando con su primer nido-
28.12.08
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ResponderEliminarQuerido Javier, quienquiera es susceptible de cometer un error de apreciación.
Un bes♥
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