
Ríe, ríe...
que el que ríe el último,
no es seguro
que ría mejor.
A lo peor ni ríe...
risas de mentirijilla
-en el día a día-;
risas estridentes
para mostrar los dientes;
risas nerviosas
-de inquietud-
porque no salen
las cosas;
risas, risas...
que descargan el alma
de tensiones acumuladas;
risas simpáticas
-graciosas, salerosas-
como una rosa
en la boca;
risas tímidas...
que florecen
como robadas,
-recelosas...-íntimas-;
risas tristonas,
entrañables...
melosas...
esperando...
“cariñosas”.
Ríe, ríe
que el último
no es seguro
que ría mejor.
A lo peor ni ríe...
Por eso...!ríe!
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12-8-08
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ResponderEliminarQuerido Javier, la risa y las sonrisas espontáneas liberan en el organismo serotonina que hace mucho bien en el desarrollo psicosocial del ser humano y fortalece el sistema inmunológico.
Una sonrisa sincera es un regalo al alma de quien la recibe y de quien la da. Como te dije en otro comentario sobre la sonrisa: Nadie es tan pobre que no pueda darla ni nadies es tan rico que no la necesite.
Sobre el sentido figurado de reir al último por cantar victoria, muchas veces una victoria sobre un trayecto equívoco o equivocado se torna en derrota al final del camino.
Me gusta tu poema.
Un bes♥
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