
Un día busqué una flor
para ti, morena,
tu mirada y tu sonrisa
merecieron la pena.
No te lo creías,
-en tu humildad-
pero pronto viste
cerca la realidad.
Me recordaste
que ya otro día,
te hice un presente...
excusando mi olvido.
Subí y bajé
llevándote conmigo,
te dejé encerrada
-para siempre-
en mis dominios.
20-08-08
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ResponderEliminarQuerido Javier, bonito poema, tan emotivo que en su momento creí que eatabas enamorado de ella.
Un bes♥
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