
Flor de jardín,
un día te cortaron,
y te exhibieron
en la solapa.
Cuando empezabas
a marchitar,
te despreciaron
tirándote sin compasión.
Te asilvestraste
y, si cabe,
todavía más bella
renaciste con orgullo.
Sacaste jugo a la vida
campechana y vagabunda;
y aún así,
conservaste tu esencia.
un día te cortaron,
y te exhibieron
en la solapa.
Cuando empezabas
a marchitar,
te despreciaron
tirándote sin compasión.
Te asilvestraste
y, si cabe,
todavía más bella
renaciste con orgullo.
Sacaste jugo a la vida
campechana y vagabunda;
y aún así,
conservaste tu esencia.


Preciosa metáfora.
ResponderBorrarQue buen poema, simple y como la vida, crudo y real.
ResponderBorrarUn abrazo
.
ResponderBorrarHola, cariño, ¡cuántas flores de jardín andan por ahí, como mariposas atraídas por la luz, viviendo su última etapa vital!
¡Cómo puede un ser humano, inducir a otro a la droga, traficar con ella...! ES TERRIBLE.
Un bes♥
.